CÁNCER DE LARINGE (CUERDAS VOCALES)

También conocido coloquialmente cómo «cáncer de garganta». El cáncer de laringe está fuertemente asociado al uso de tabaco y al consumo de alcohol.

 

Se presenta de manera frecuente en el hombre, casi siempre después de los 40 años, aunque en los últimos años se ha observado un aumento en la frecuencia de mujeres que padecen esta enfermedad, así como en pacientes jóvenes.

 

El cáncer de laringe se puede presentar en la supraglotis (el área por arriba de las cuerdas vocales, lugar donde se produce la voz) en la glotis (sobre las cuerdas vocales) o en la subglotis (el área que se encuentra por debajo de las cuerdas vocales).

 

Dependiendo del sitio de presentación, los síntomas iniciales pueden variar, siendo los más comúnes cambios en la voz, dificultad para respirar, dificultad para tragar alimento, estridor y presencia de tumores en las regiones laterales del cuello.

 

El mejor estudio para diagnosticar este tipo de tumores es la realización de una laringoscopía. En este estudio, el médico introduce una cámara a través de la boca o la nariz para visualizar la laringe, pudiendo describir así las características del tumor, el estado funcional de la laringe y la posible extensión tumoral.

 

Durante el estudio, en manos de un médico experto, se puede realizar una biopsia guiada por endoscopía flexible para confirmar el diagnóstico de cáncer.

 

El cáncer de laringe se divide en enfermedad localmente temprana y enfermedad localmente avanzada.

 

Para los pacientes que presentan una enfermedad localmente temprana, el control de la enfermedad con la preservación de la laringe es el objetivo a buscar; en otras palabras, lograr controlar el cáncer sin remover la laringe (órgano que cumple tres funciones esenciales: permitirnos respirar, permitirnos hablar y proteger la vía aérea inferior). Este objetivo se puede lograr por medio de cirugía transoral de laringe, cirugía abierta de laringe o en ciertos pacientes radioterapia o quimioradioterapia.

 

Los pacientes que se presentan con una enfermedad localmente avanzada tienen como síntoma cardinal la afección de la función de la laringe por la extensión del tumor. Estos pacientes usualmente presentan un daño a la laringe que difícilmente podrá recuperar su función posterior a un tratamiento oncológico. En algunos pacientes, se puede intentar un tratamiento radical para controlar la enfermedad y preservar el órgano, aunque la mayoría de las veces, una cirugía radical que involucre la remoción por completo de la laringe es necesario.

 

Gracias a los avances en la tecnología médica, en manos de médicos expertos, el paciente se puede rehabilitar posterior a la cirugía para mantener la capacidad de comer de manera normal y para poder hablar por medio de válvulas especiales que se colocan al momento de la cirugía o en un segundo tiempo. La rehabilitación de voz es sumamente importante, así como la cooperación del paciente para lograr una adecuada fonación con el uso de válvulas artificiales.

 

El pronóstico de la enfermedad depende por completo de la etapa clínica en la que se diagnostique al paciente. Es por eso, que un diagnóstico oportuno es sumamente importante. En caso de presentar cambios en la voz que duren más de un mes, dificultad para respirar o tragar, pérdida de peso o algún tumor en cuello, es necesario acudir lo antes posible con el médico oncólogo de cabeza y cuello.

Dr Luis Omar Domínguez Palomera

De los pocos médicos especialistas en Cirugía Oncológica de Cabeza y cuello en la República Mexicana. Especialista en Otorrinolaringología y único médico en el continente americano con experiencia en TOUSS: Técnica para el tratamiento del cáncer de laringe o faringe (VÍA NO INVASIVA).


Otorrinolaringología y Cirugía oncológica de cabeza y cuello en Guadalajara y Zapopan, Jalisco, México.